Anoche estuve, por curiosidad, mirando precios de pisos y casas en Valencia y alrededores. Y por curiosidad también, estuve echándole un ojo a las que había disponibles en Bremen (una de las ciudades más grandes de Alemania, después de Berlín, Hamburgo, Múnich y Colonia, 2.370.000 habitantes en el área metropolitana, pero ciudad de provincias, eso sí). Yo recordaba que era mucho más cara que Valencia en todo (hablo de los años 96-97) y que los alquileres eran indecentemente caros en comparación. En su día yo recuerdo que pagaba unos 400 marcos (200 ebros al cambio) por una habitación en un apartamento de ocho (¡de ocho!, pero muy bien hecho, eso sí).
Doce años después, con el euro y la burbuja inmobiliaria a nuestras espaldas, Bremen es una ciudad mucho más barata, en la que puedes encontrar unos pisos como los que pongo en las fotos a unos precios bastante bastante bastante razonables si tenemos en cuenta los sueldos de aquí y de allá.
¿Qué coño hago yo mirando pisos? ¿A que me piro a Bremen? ¿A que me piro?
