Caramero, gorosina y neutralizaciones
El domingo andaba yo por las calles de Valencia, lalatrá, lalatrá, cuando, de pronto, me encontré con esto:

Se trata del rótulo de una tienda de todo a 60 céntimos (cuánto mal ha hecho el euro, con lo que mola el todo a 100), propiedad de unos señores chinos. Hice la foto por la fruta seco y por los carameros, para poder colgarla en una página de Facebook de la que soy ultrafan y colaborador: Pintadas con faltas de ortografía. Os ruego que os apuntéis ahora mismo y empecéis a fotografiar las faltas de ortografía de las pintadas y rótulos de los pueblos de España con vuestros móviles de última generación. Viendo la foto de abajo, deberíais andar corriendo a apuntarsen.

Como ya os habréis hecho ultrafanes, sigo con lo mío. Cuando descargué la foto caí en la cuenta de que esto es un estupendo y maravilloso ejemplo de lo que llamamos neutralización. Y como hace tiempo que no hablaba de cosas filológicas, aprovecho que el Tajo pasa por Zaragoza. Para no tener que remontarme a los fenicios para explicar esto, aviso: lo que sigue es una explicación de andar por casa (tropezándome, como es costumbre). Así que, filólogos del Mundo: si hay inesssatitudes o parcialidades o no encontráis lo que andabais buscando, os jodéis. Morded una bala de plata, que para eso están.
Fonología y fonética: la ese andaluza
Cuando aprendemos nuestra lengua materna, en realidad no memorizamos los sonidos que componen cada una de los miles de palabras que sabemos, sino que abstraemos y nos hacemos una imagen mental de los mismos (los fonemas) que luego emitimos según unas reglas (o sea, los sonidos que pronunciamos en realidad). Cuando un andaluz o un cartagenero pronuncia el sintagma los colores, en realidad produce algo así como (aproximado):
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OBSERVACIÓN 1: Los filólogos transcribimos entre corchetes la realización real de una palabra. A esto lo llamamos transcripción fonética y hay unos aparatines que pueden imprimir una especie de papelito parecido al de un electrocardiograma con unas rayitas y unas manchitas donde queda registrada exactamente la pronunciación de una secuencia.
OBSERVACIÓN 2: Los filólogos usamos el IPA (International Phonetic Alphabet) para hacer nuestros akelarres y, de paso, dar por culo a los estudiantes de inglés. Este alfabeto lo podéis ver aquí y es, junto a lo que escribió Saussure y el libro de máximas de Belén Esteban, de lo más sagrado del mundo filológico.
OBSERVACIÓN 3: El signo que parece una o con un mordisco a la izquierda es una o abierta y la e que parece un tres al revés es una e abierta. Hay una rayita delante de la ele. La usamos para aclarar que el acento de la secuencia va en la sílaba de detrás.
Vuelvo al tema. Muchos andaluces pronuncian el sintagma los colores como he puesto arriba. Entonces, ¿cómo es posible que el resto del mundo los podamos entender si lo decimos diferente? Porque nosotros, aunque no lo pronunciemos de la misma manera, tenemos en la cabeza un mecanismo que nos dice algo así como si este es andaluz, es muy probable que pronuncie las eses al final de palabra como una aspiración o que no llegue a hacerlas, siquiera, el muy puñetero. OCViamente, cuando vosotros escucháis hablar al Raquel Revuelta (que toda ella da para un estudio filológico y dos o tres referentes a las teorías del desarrollo psicológico), no sois conscientes de que estáis razonando así, pero lo hacéis. Os doy mi palabra. Si no, no podríais entender lo que está diciendo la persona en cuestión. En realidad, hacemos la siguiente interpretación (aproximada):

- [s], como en sapo, supurar, soplapollas (obsérvese: a principio de palabra).
- [h], como en hostia, customízate, apestoso (obsérvese: delante de la dental oclusiva sorda, la de Teruel).
- [ ], es decir, como nada de nada, pero abriendo las vocales, como en cojones, ojos, tijeras (obsérvese: detrás de una vocal y al final de la palabra).
A los chinos les ocurre que si tú dices er perro de san Roque no tiene rabo porque Ramón Rodríguez se ro ha cortado y el pelo de san Loque no tiene labo polque Lamón Lodlíguez se lo ha coltado, un chino va a entender lo mismo, e. d., que San Roque tiene un perro mutilado y que Ramón Rodríguez es un hijo de la grandísima puta. De ahí que las cartas de los restaurantes chinos de los pueblos de España sean una mina de faltas de este tipo: clepe de chocolate, puerco asado con sarsa soha y el ya tradicional lollito de plimavela. A ellos también les da igual decir chocolate que chocorate porque para ellos es absolutamente lo mismo.
Menos conocido, pero exactamente igual, es lo que le pasa a los japoneses: para ellos, [l] y [r] son la manifestación del archifonema [R]. Entre mis guiris he tenido la ocasión de disfrutar de estudiantes japos y comprobé que a ellos se la suda que digas templa que tempra para decir /’tempura/, con el añadido de que estos tienen muchos problemas con el sonido [u], pero eso es harina de otra saca y lo dejamos para otro día.
Más o menos. En Latinoamérica tienen la mala pata de tener unos políticos incompetentes (o, bueno, más incompetentes todavía, que ya es decir) y que son sistemáticamente expoliados por empresas extranjeras. Además, tienen la silbante sorda (la ese) y la interdental fricativa sorda (la zeta) totalmente neutralizadas y pronuncian ambas como una ese, de ahí que haya alguno que se tatúe cosas tan maravillosas como la de la foto (foto tomada del club de fans de Pintadas con faltas de ortografía, si me queréi, apuntarsen):

Lo mismo les pasa a los gaditanos, que las tienen neutralizadas y las pronuncian en la mayoría de los casos como si fueran una zeta, como Paz Padilla:
[youtube Sguq80OfJsY nolink]
- La fonética es la que estudia lo que pronunciamos realmente. Sus transcripciones van entre corchetes.
- La fonología se ocupa de las abstracciones de los sonidos estudiados por la fonética, e. d., de las interpretaciones y mecanismos necesarios para que los hispanohablantes entendamos que [koloreh] y [kolores] es lo mismo. Se escribe entre barras.
- Una neutralización ocurre siempre que dos sonidos (medibles con aparatos y diferentes para cada hablante) se correspondan a un mismo fonema (abstracto y común a todos los hablantes).
- Los archifonemas son fonemas que pueden pronunciarse como sonidos correspondientes a fonemas diferentes, como los chinos y la ele. Se escriben con mayúscula.
- Los chinos seguirán escribiendo gorosina y clep de chocorate mientras sigan siendo chinos.
Espero haber hecho digerible lo que al 99,8% de la Humanidad le resulta un coñazo insoportable.
KE DIOS OS VENDIGA
Óscar
PD: Se me olvidó contaros que mi amiga Isabel ha dado a luz a una criatura sana, hermosa y simpática.
PPD: Criatura, madre y padre están bien.
PPPD: La criatura ya tiene nombre, y muy bonito, por cierto.
PPPPD: Mi amiga Isabel, parafraseando a Marian Keyes, me pide que os traslade el siguiente pensamiento: Efectivamente, parir es como cagar un saco de patatas.
Insisto: lo de arriba no es apto para filólogos. Soy consciente de las barbaridades filológicas y pseudocientíficas que he escrito.
Se admiten apuestas:
- ¿Cuánto tardarán en aparecer los HOYGANS?
- ¿Cuándo saldrá el primer comentario de un filólogo o fan rasgándose las vestiduras porque no se ha leído el texto entero?
- ¿Cuándo se manifestará algún cretino para decir que todo esto es falso, que ya Ramón Llull decía que el catalán viene del valenciano y que soy un hijo de puta?









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