Vacaciones
Pues sí, sí, voy a ponerme puñetero (un poco más):
Por la presente declaro que estoy de vacaciones. ¡Ea!
Bueno, de vacaciones sui generis, porque todavía me queda bastante por terminar, pero oiga, qué gusto da eso de pensar que mañana no te tienes que levantar a tal o cual hora. Vale, tampoco es que me tuviera que matar antes, lo reconozco, incluso puede que a más de uno le parezca insultante que yo diga algo así, pero soy de los que necesita un horario propio para poder trabajar. Lo dicho, tengo que terminar un par de cosas (evaluaciones, partes de asistencia y tres o cuatro papelorios más) y puede que tenga que trabajar algo en casa durante el verano, pero vamos, nada que diga yo oye qué horror me voy a cortar las venas de inmediato, no, de hecho he admitido desde el principio de los tiempos que yo aspiro a trabajar lo menos posible y, en todo caso, desde el salón de mi casa, en calzoncillos si hace falta. Si fuera por mí, el tanga de esparto sería el uniforme oficial y obligatorio de mi empresa. Y prohibiría la depilación, ya puestos (el perro Manolo me está mirando con cara de ay, señor, qué cruz).

No tengo ni idea de si me voy a ir por ahí a ver mundo o sólo me dedicaré a reptar por el comedor, del ordenador a la tele, de la tele a la cama y vuelta a empezar; ya sabéis soy muy de actividad frenética, esfuerzo físico y emociones fuertes (como ver “El Diario de Patricia”, leer chick-lit y cocinar arroz con pollo, soy todo un héroe, sí, sí).
¿Y vosotros? ¿Tenéis ya algún plan?
PD: Seguimos comentando aquí.








20 comentarios