“Entre limones”, de Chris Stewart

Mañana, más información.



Mañana, más información.
¡¡¡¡bieeeennnn!!!!!
Jo, ya tengo empezado el del Ángel… grrrrr. Y es gordo, por lo que no llegaré a leer este. Que por cierto hace mese que mi socio me lo recomendó.
Ya me ha llegado el libro. Todavía no he tenido tiempo de abrirlo.
En primer lugar, aclaro que no tengo apenas idea de crítica literaria; sólo me gusta mucho leer. Puedo entender la conversación que tuvisteis sobre verosimilitud de personajes, pero lo más probable es que no se me ocurra nada nuevo. En segundo lugar, leo mucho en inglés por razones profesionales, pero también porque hace años que le he cogido gusto al estilo anglosajón de escribir. En novela, dan el mentís a todas las predicciones apocalípticas sobre la muerte del género; en ensayo, pueden ser muy claros y amenos sin perder ni un ápice de rigor ni erudición.
Una vez dicho esto, me gustaría comentar algo como apunte previo a la lectura. Procede del comentario de El Patio de mi Casa, quien dijo que, en su opinión, Entre limones «es libro de piscina, o sea, para pasar el rato, sin más… eso sí, lectura simple y rápida».
Me dio que* pensar. (A partir de ahora, esto son ocurrencias mías y en absoluto doy por hecho que El Patio tenga opiniones parecidas u opuestas.)
Por una parte, se me vinieron a la cabeza las observaciones de Jardiel Poncela sobre cómo se desprecia el humor, sobre todo en España, y se lo trata como género menor y sin categoría. Da poco prestigio decir que te gusta Fernández Flórez, por ejemplo, y mucho que te gusta algún escritor torturado o siniestro, al que se le mueren todos los mujiks azotados por su señor alcoholizado, quien llora porque se le marchita una flor mientras mata de hambre y palizas a los susodichos mujiks.
Por otra parte, la sencillez, algo muy difícil de alcanzar, está muy poco valorada porque se confunde con la simpleza. En España, me parece que el ejemplo más grave son los manuales universitarios: libros que deberían tener la claridad como propósito principal se convierten en peñazos abstrusos que pretenden demostrar lo muchísimo que sabe el autor antes que servir de ayuda al estudiante.
Como ya he dicho, aún no he leído Entre limones. Sin embargo, si bien ya lo comparé con Brenan, un escritor maravilloso y amenísimo para mi gusto, tengo la impresión de que va a ser algo como Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell. Este es un libro que yo me llevaría a la piscina, al tren o al sofá de casa sin dudar. Es una mezcolanza de géneros: algo de (auto)biografía, algo de invención, algo de zoología, todo aderezado con el típico humor británico quizá difícil para otras culturas.** No será gran literatura, de acuerdo, si lo comparamos con Tolstói. Ahora bien, creo que el mundo sería más triste si no existiera ese libro y no pudiéramos llevarlo a la piscina.
Por último, más allá de la piscina, a la famosa isla desierta me llevaría sin dudarlo las obras completas de P. G. Wodehouse.
¿Cómo lo veis?
*No sé si ese que se tilda. ¿Alguien lo sabe?
**Yo no sé cómo traducir bien deadpan o understatement. ¿No lo dice todo que no tengamos términos claros en español para estos fundamentos del humor británico?
Mmmmmmm…yo ya lo leí…¿cuándo empezamos a destriparlo?
Yo estoy por la mitad y sí lo compararía con el delicioso “Mi familia y otros animales” ![]()
Me sumo a la Hoygan Friendly bendición. A mi me molan los Hoygan. God save Hoygan’s way of life.
Malayerba que no leemos todos a tu velocidad (la lectora mas rapida a este lado del hemisferio), un poco de consideración.
Cuando queráis, empezamos. Damos esta semana que viene, si os parece, para que todo el mundo termine de leel-la.
yo también la leí.
pues eso, pa pasar el rato ![]()
Por mi parte, cuando queráis. ¡No te estreses, Petite! Llegará el viernes… llegará el viernes… [dicho con acompañamiento de péndulo virtual].
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