Mi artículo, me lo robaaaron
Hoy he salido de una clase y me he ido a la búsqueda de una carpeta con anillas, que me hacía falta urgentísimamente, a una papelería del centro que es como un supermercadona, pero de bolis, folios y grapas. El paraíso en la Tierra. Entro, busco la carpeta adecuada, voy a pagar y le pregunto a la dependienta, que tiene aspecto de ser una persona normal y corriente, no de terrorista, si me puede hacer factura. Me dice que sí y me pregunta, atención, ¿estás aquí? señalando el ordenador. He entendido que si ya me habían tomado los datos para hacerme la factura anteriormente. Le contesto que sí y me pregunta el NIF. Se lo digo. Y en ese momento ha empezado el lío. No estás, dime tu nombre. Contesto: Óscar, y me quedo callado. ¿Y el apellido? Se lo digo. ¿El segundo?, insiste. Y no aparezco. Se gira a la encargada y, a grito pelao, suelta: ¿qué pasa si un cliente no sale con los datos que me diiice? Y en eso que pienso que fíjate tú, ‘los datos que le digo’, como si me los hubiera inventado. La encargada contesta, también a grito pelao: pues si no sale es que no tiene ficha de cliente. Y entonces arranca la pesadilla:
Dependienta: ¿Tienes ficha de cliente?
Yo: Ah, no sé.
D: (Indignada) ¿Pero no me has dicho que sí?
Yo: No, me has preguntado si estaba ahí y yo he entendido que te referías a que si me habíais tomado los datos ya para hacerme una factura, por eso te he dicho que sí.
D: (A la encargada, a grito pelao) Que no sabe si tiene ficha de clienteee.
Encargada: (Desesperadita) Pues si no sale en el ordenador, es que no tendrá ficha de cliente.
Obviamente, pienso, y me pregunto por qué razón cósmica ha tardado diez minutos en llegar a esa conclusión. Ni que hubiera redactado el libro de soluciones de la Cábala.
Pero lo peor está por llegar. Nos habíamos quedado en que la encargada le dice que si no salgo en el ordenador es que no tengo ficha de cliente, ¿verdad? Pues a renglón seguido, como dice Marian Keyes, suelta la tía, la encargada, así, sin pudor, ni vergüenza, ni conocimiento de que estaba corriendo más peligro que una pareja de gemelos en la consulta del Dr. Mengele:
(Retomo el diálogo para un mejor aclararse)
D: (A la encargada, a grito pelao) Que no sabe si tiene ficha de cliente.
Encargada: (Desesperadita) Pues si no sale en el ordenador, es que no tendrá ficha de cliente. Si no tiene, ABRE FICHA.
D: (A mí) Pues tendremos que ABRIR FICHA.
Yo: (Arcadas, náuseas, agresividad, sudores y la sensación de que me habían metido un electrodo de 3000 voltios por el culo) …
D: ¿Me puedes dar tu DNI?
Yo: (Le entrego el DNI y sigo con mis sudores y mis ganas de sacarle los piños a las dos para darles a continuación una pastilla de turrón del duro rebozado en sal gorda) …
D: ¿Los datos son estos?
Yo: (No me lo podía creer, me han entrado ganas de decirle que no, que es un DNI falso, el que uso cuando me detiene la Guardia Civil cada vez que degüello a una dependienta) Sí, son esos.
D: (Toma nota) ¿Y la dirección?
Yo: Sí, es ésa y no otra.
D: ¿Código postal?
Yo: 46022.
D: Muchas gracias (me devuelve el DNI). Aquí tiene (me da la factura). ¿¿¿SIGUIENTEEE???
Y he salido de ahí como en las imágenes de las puertas del Corte Inglés un siete de enero: a trompicones y pasando por encima de los cadáveres de señoras sesentonas. A continuación he buscado una farmacia para comprar un cargamento de juanolas y metérmelas en la boca todas juntas a ver si así terminaba con esta vida cruel. No es para menos. Y no por la inteligencia del diálogo y la perspicacia de la dependienta, que es de manual ibérico del perfecto empleado, sino por la secuencia ABRIR FICHA. Pensaréis que soy un exagerado, pero cuando la han pronunciado he visto el fin de los tiempos con una claridad que ni Uribarri los doce puntos de Croacia a Serbia. ¿Por qué hay gente que quita los artículos cuando habla? ¿Es que tienen todos novios rusos?
La respuesta es fácil: quitar artículos está de moda.
Resulta que ahora queda moderno a la par que distinguido y profesionalísimo dejar de usar los artículos. En vez de abrir una ficha con los datos del cliente, ahora se tiene que decir abrir ficha (de cliente); en vez de hacer una factura o la factura ahora se hace factura. Otros ejemplos:
- entrar en plató
- tirar cable
- borrar caché
- enviar presupuesto
- contactar con Zarzuela
De hecho, tiempo atrás, cuando yo trabajaba y tenía nómina y esas cosas, oí a un superior como le decía al que nos estaba poniendo las mesas nuevas: No, la mesa no puede ir ahí, porque si no, no puedo METER SILLA.
Y vomité.
Seguro que antes de una semana habréis observado etse fenómeno en boca de vuestro jefe, de vuestro compañero de curro, de la de la corsetería, del electricista o, en la peor de las coyunturas, de vuestra pareja, en cuyo caso os recomiendo divorcio rápido o separación definitiva y mazazo en cara para mayor gloria de lengua española, moderna, profesional e inteligentemente usada. Espero que entonces os acordéis de mí y podáis comprender horror cósmico que me embarga en estos momentos.
Recordad: persona que omite artículos es engendro subhumano que no tiene derecho a vida.








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