El leísmo y el saltamontes
El otro día di una clase de análisis sintáctico para el examen de acceso a la Universidad para mayores de 25 años. Entre otras cuestiones, salió a relucir el asunto del leísmo y me entraron los sudores de la muerte, si yo meto la pata con el le, como para tener que explicárselo a otras personas. Pero bueno. Hubo les de todos los colores: de los buenos, de los malos, de los regulín regulán, incluso de los de no tengo ni puta idea de qué función sintáctica desempeñan.
La teoría está muy clara:
Usamos le/les cuando están en función de objeto indirecto, lo/la/los/las cuando son objetos directos y se en lugar de le/les cuando aparecen junto a un lo/la/los/las. Todo lo demás está mal dicho.
Resumiendo que es gerundio:
- Dije a Maripuri que viniera. – Le dije que viniera. CORRECTO
- Dije a Maripuri que viniera. – La dije que viniera. INCORRECTO: LAÍSMO
- Vi a Juanito. – Lo vi. CORRECTO
- Le di a Juanito el libro. – Se lo di. CORRECTO
Hasta aquí todo claro. Por lo menos para mí. Hay un tipo de leísmo que está admitido por la RAE:
- Vi a Juanito. – Le vi. INCORRECTO PERO ADMITIDO
Se trata de usar le en vez de lo cuando nos encontramos ante un objeto directo animado –quicir, que está vivo- y que además tiene nombre propio. ¿Que tiene nombre propio? Sí. Que tiene nombre propio. Nuestro amiguito se llama Juan, así que podemos decir le vi. Ahora bien, si hablamos de un saltamontes no podemos sustituir lo por le porque no tiene nombre propio, a no ser que Juanito esté pirado –que lo está, ya veréis- y en vez de un perrito, un pajarito o una boíta constríctor tenga un saltamontes de ojos saltones como mascota y le haya puesto nombre, pongamos Constantino, que es nombre de mascota de distingo.
Vayamos con tres casos, el primero sobre un café con leche en una cafetería en Valladolid Capital y otros dos sobre Juanito y su saltamontes.
Caso A: nos encontramos en una cafetería, pedimos un café con leche y el camarero nos pregunta:
- ¿Te le pongo con la leche muy caliente? INCORRECTO
En este caso tenemos la bendición de la RAE para escupirle al camarero a la cara, decirle que, por nuestra parte, se puede morir metiéndose el furulillo de calentar leche por el culo por terrorista y salir con la cabeza bien alta porque ha sustituido un complemento directo no animado por le y eso es demasiado leísmo para nuestro cuerpo. El café no es un ser animado y, por lo tanto, no puede sustituirse por le en función de objeto directo.
Caso B: vemos un saltamontes marca Myrmeleotettix maculatus normal y corriente y además anónimo, aunque jovial y dicharachero.
- He visto un saltamontes. – Lo he visto. CORRECTO
- He visto un saltamontes. – Le he visto. INCORRECTO: LEÍSMO
El segundo caso también es incorrecto: aunque está vivo y se mueve, como la mayoría de los saltamontes –aunque me han contado los hay muy vagos y se quedan viendo todo el día El diario de Patricia–, no tiene nombre propio y, por lo tanto, no se puede sustituir por le en función de objeto directo.
Caso C: como hemos dicho más arriba, vemos al saltamontes Constantino, que recordemos que es la mascota de Juanito, que a la sazón está pirado, juega al rol y en consecuencia va asesinando ancianitas con una katana bien afilada invocando a Cthulhu y a tres o cuatro Balrogs de Moria de los más habituales.
- He visto a tu saltamontes hablando con mi perro, parecían muy entretenidos. – Lo he visto. CORRECTO
- He visto a tu saltamontes hablando con mi perro sobre no sé qué poema de Mallarmé, que le parecía un asco y que le había dado una hiperglucemia porque él es más de Rimbaud. – Le he visto. INCORRECTO PERO ADMITIDO
Está admitido porque se trata de un saltamontes concreto –ni más ni menos que el del rarito de nuestro amigo Juanito- que, además, tiene nombre y, por si fuera poco, lee a Rimbaud, a Mallarmé y a Corín Tellado, tan de leer que es él, aunque hay que decir que por muy saltamontes culto que sea, que lo es, se pasó varios meses enganchado a la Play Station y eso no lo sabe Juanito, pero tarde o temprano se tendrá que coscar porque el saltamontes Constantino es reincidente y ahora que anda detrás de la Wii y tiene unos ahorrillos de unas traducciones al finés que hizo unos meses atrás, seguro que se la compra en la FNAC y ya ves tú, el día que Juanito se encuentre con su saltamontes jugando al Mario Kart entenderá que algo raro pasa y terminará cortándole la cabeza, como a su madre, porque no sé si recordaréis que Juanito juega al rol y con los roleros, ya se sabe. En fin, que Juanito es un menda y su saltamontes, un saltamontes muy, pero que muy excepcional.
Hale.
Ya está por hoy. Sólo una preguntita al personal y termino:
Votad en conciencia :P
- El disparatado círculo de los pájaros borrachos (35%, 6 votos)
- La voz dormida (29%, 5 votos)
- Habíamos ganado la guerra (29%, 5 votos)
- Cosas que hacen bum (18%, 3 votos)
- Crematorio (18%, 3 votos)
Total de votos: 17








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