La confrontación del acto creativo con el espacio de la propuesta
Hállome en mi cubículo zampándome una ensaimada tirando a seca mientras el perro Manolo me mira con cara de pegarme un muerdo si no le doy un trozo. Pero resulta bastante complicado decirle a un chucho que no es bueno para él porque puede producirle diabetes a la mínima. Y hablando de diabetes y sustancias varias, estos días he estado ocupado con una traducción que me ha tenido encerrado frente a la pantalla del ordenador. Al final, entre las traducciones, los correos electrónicos y los blogs me va a salir más joroba que a Quasimodo, así que yo de vosotros no dudaría de que en el futuro, en vez de verme por los blogs, me encontréis colgado de una gárgola en alguna iglesia, como las de la Lonja, que van enseñando el culo, las muy gorrinas. Claro que la Lonja está en Valencia: Valencia y culo, palabras inseparables.
Y hablando de Valencia, nuestro ayuntamiento está metido en el festival INTEMPERIES que, a la chita callando, se celebra en la capital hasta el día 25:
Intemperies aprovecha el marco arquitectónico de la ciudad para presentar propuestas coreográficas innovadoras de distintas compañías de danza. Abre nuevos espacios de creación acortando la distancia entre el arte contemporáneo y el observador. Traslada el acto creativo a un lugar tan transitado como la propia calle.
Del programa del festival.
Obviamente, semejante conjunción de palabros en un mismo párrafo me llamó la atención al instante. A mí es que, qué queréis que os diga, pero arte y propuesta ya es una combinación que me escama. Pero como se trata de algo relativamente original para lo que nos tiene acostumbrados el ayuntamiento, pues oiga, abro el folleto, a ver si me cuentan algo más. Error y de los gordos, porque no pensaba pedirme otra cerveza y al final tuve que hacerlo so riesgo de desmayo por la vía urgente.
Un territorio es el lugar por donde trazas rutas, fugas y lugares de reposo. Un lugar en el que encuentras cobijo, comida y compañía. Un lugar móvil que ha de adaptarse a las necesidades del grupo.
Oye, y tan panchos que se quedaron. En otras palabras: en los territorios del mundo y parte del extranjero, uno va trazando rutas (vale), fugas (vale menos) y lugares de reposo (por ahí ya no paso, vamos, que yo no he trazado un lugar de reposo en un territorio en mi puta vida). En un territorio encuentras cobijo (puede), comida (me acaban de llamar gacela) y compañía (aquí ya no sé si me llaman algo o no, porque encontrar compañía en un territorio me sobrecoge. ¿Se referirá al Territorio Vaquero de El Corte Inglés?). Un territorio es un lugar móvil (atención, que tiene su miga, “un territorio es un lugar móvil”, que alguien me explique la metáfora, que no me llega la RAM).
No escarmiento y continúo.
Sin referencias, en el vacío, Super is a choice expone a sus dos intérpretes a los avatares de un manglar convertido en Capilla Sixtina, donde suenan los Hijos de Caín y los Ángeles del Infierno, donde los santos gritan y vuelan entre la belleza y el horror de la fábula humana.
Arrea. Muerto me deja. Éxtasis y reflexión religiosa. Me da escalofríos lo de la Capilla Sixtina ex-manglar, pero lo que me angustia es la imagen de una sala con los Ángeles del Infierno y los santos, volando y pegando voces. Aaah, grita San Agustín ante la atenta mirada de Belcebú. Iiih, berrea Santa Teresa que se da de morros contra la Dolorosa, que estaba haciendo una maniobra con triple salto mortal hacia delante con tirabuzón inverso. Consecuencia: que Mefistófeles tiene que llamar al SAMU porque a todo esto, la Tere se ha saltado un ojo con la corona de la dichosa virgencita. Y de paso a los municipales, porque la santita drogata se ha puesto histérica y quería meterle el corazón con sus siete espadas a nuestra señora por su santo recto, inmaculado y virgen todo él, por cierto. Mientras, los hijos de Caín, que son más malos que la quina, contemplan la escena a la vez que le tiran de los cojoncillos a un Cristo que había por ahí, que sobraba de no sé dónde y que, como no se puede defender, ha sido víctima de tan brutal acoso. Y San Dios guardando un enigmático silencio.
Tercer intento:
Hemos trabajado la creación física a través de la improvisación, estudiando la relación del cuerpo con el espacio y el tiempo y la manera de mostrar esta relación ante el que observa, y vinculándolo a una serie de conceptos, destacando la idea de exposición del cuerpo de la mujer en la sociedad actual.
Transcripción:
Ooohm… Ooohm… Repito: ooohm. Aquí nave comercial Nostromo. Ooohm… Ooohm. Conectando cuerpo con el espacio-tiempo. Ooohm… Ooohm… Vinculando concetos. Ooohm… Ooohm… Exponiendo cuerpo de la mujer a rayos gamma. Ooohm… Ooohm. ALERTA: PELIGRO INMINENTE DE EXPLOSIÓN CEREBRAL. Uiii, uiii, uiii. ALERTA: PELIGRO INMINENTE DE EXPLOSIÓN CEREBRAL. Uiii, uiii, uiii. ALERTA: PELIGRO INMINENTE DE… ¡¡¡PATAPUM!!!
Del diario de a bordo de la nave comercial Nostromo, desintegrada en un agujero negro de sustantivos abstractos, abstractos y más abstractos, porque los tripulantes hicieron una porra a ver quién era el que más abstractos podía enlazar en una misma frase hasta que les estalló el cerebro, se produjo la descompresión de la nave y un fallo en el mecanismo de la servodirección les condujo al ya mencionado agujero negro.
¡Ja!, es que no falla. Cuando alguien del mundillo éste o del otro o del de más allá –y ya voy conociendo alguno que otro, tan de mundo yo– le da por escribir algo así que quede como elegantón, interesante a la par que entendido, le mete cuantos más abstractos mejor, bien embutidos, aunque no signifiquen nada. Sustantivos fundamentales: territorio, exploración, confrontación, paisaje, estímulo, creación, intento, propuesta, espacio, reacción.
En este caso están metidos en el ajo, ni más ni menos que:
- Asociación Valenciana de Empresas de Danza
- Teatres de la Generalitat
- Ajuntament de València
- Fundació autor
- Museu Valencià de la Ilustració i la Modernitat
- Diputación de Valencia
- Centre Coreogràfic de Teatres de la Generalitat
- Institut Valencià d’Art Modern
- Generalitat Valenciana
Vamos, que no falta ni uno. Conste que no digo nada de la calidad de los espectáculos ni de las compañías que participan. Me limito a conmoverme con los palabros que algunos son capaces de juntar. ¡Qué primor! ¡Qué brillo! ¡Qué esplendor!
PD: Las citas son SIC.
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