Síndrome de la reforma
Si queréis conocer a un filólogo en apuros, ésta es la ocasión: Óscar, aquí el público; público, aquí Óscar.
Resulta que tenía previsto darle un lavado de cara a este santo lugar entre el domingo y el martes de la semana que viene. El cambio será radical y quería tomarme mi tiempo, que con las prisas te cargas un directorio fundamental para la MYSQL, que es una resentida, y se te esmorroña el blog y aluego no te deja recuperar ni un solo dato. De hecho, cuando colgué esto hace un año, me tomé un par de días para buscar todos los puntos peligrosos y detectar todos los botones que llevarían a partir de ese momento un letrero con la leyenda “INTOCABLE”. Andaba yo ahí, venga body, venga header, venga footer, entre etiquetas web y archivos php, tan ricamente, cuando hete aquí que he recibido el encargo de una traducción y como no quiero ir deprisa y corriendo, salvo milagro milagroso, la actualización va a tener que esperar a tiempos más tranquilos.
Lo de los apuros no va por la traducción, sino por el asunto del lavado de cara de NORMALIZADO. Cuando toco algo de código rezo a los espíritus de la tierra, a mis antepasados y a la virgencita de la teta en el coxis para que en una de aquellas no me deje un punto o una coma o un paréntesis. AVISO A NAVEGANTES: cuando toquéis vuestros respectivos blogs, fijarsus en todas las comas, que en programación vale la ley del tamaño, cuanto más pequeño es un signo, más importante es, el muy jodío, que si todo fuera así, más de uno y más de dos se alegrarían, porque es más fácil quitar que poner. Vuelvo al tema: yo, que sé menos de códigos fuente y cosas de ésas que de la tabla del ocho, tengo que andar haciendo copias de seguridad de todo, visto el peligro que tiene andar por la trastienda tocando archivos. Eso sí, algo bueno estoy sacando de todo esto: que me estoy empapando de hojas de estilo en cascadas, que no es que me la agarre con una hoja de parra con mucho glamour y empiece chiquichac-chiquichac, sino un lenguaje formal usado para definir la presentación de un documento estructurado escrito en HTML o XML, Wikipedia dixit, no yo. ¿Y para qué sirve? Pues para que la barra de arriba se vea marrón o rojo oscuro, según los ordenadores y tarjetas gráficas del mundo y para que el fondo sea así y asá.

Vale, ¿y qué? Pues muy sencillo. Estoy sufriendo en carnes propias el síndrome de la reforma, que consiste en un fenómeno de estiramiento temporal inversamente proporcional a la paciencia del dueño de la casa en obras y me consta que a estas alturas alguno que otro de por aquí ya se ha dejado el pubis pelao de tanto tirarse de los pelos después de haber mandao la cristalera a tomar viento:
DUEÑO DE LA CASA: ¿Para cuándo estará?
CAPATAZ: Uuuu, pues no sé, no sé, pa octubre.Llega noviembre.
DUEÑO: Oiga, que me dijo que estaría el mes pasado.
CAPATAZ: Uuu, es que hemos tenido problemas de infraestructura e índole varia, usté ya me entiende, no me han traído los sacos de arena, el alicatero todavía no ha terminao con lo suyo, ya sabe…
DUEÑO: Vale, ¿y para cuándo estará?
CAPATAZ: Uuuu, pues nos vamos ya pa navidades, ¿sabe usté? Es que esto antes no pue estar.
Así que la reforma está terminada para finales de marzo. La diferencia entre el ejemplo anterior y el caso que nos ocupa, la reforma de este blog, es que aquí soy yo el dueño y el capataz al mismo tiempo, espátula, ladrillos y bocata de salchichón en ristre y regatilla vista, por supuesto. Sólo me falta pedir la licencia de obras.
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ACTUALIZACIÓN
Como veréis, la ocasión requiere una actualización urgente. Observen, si no, las cosas que busca la gente:









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