¿Anónimas? - 3
Gladys, la conocida presentadora del programa de testimonios “Vísceras y despojos” está entrevistando a Mari, una mujer a la que su hija le tiene preparada una sorpresa. Habla mucho y está muy nerviosa. Mari explica que a su marido lo mató una plancha. Gladys le pregunta si su marido era mecánico.
¿Mi marido mecánico? No, hacía sus chapuzas por aquí y por allá, ¿sabe usted? Y si estaba de mal talante me pegaba, que eso era casi todos los días, que tenía mu mal genio. Un día que él vino así achispao, le dije, Antonio, bueno, es que, mire usted, a mí que fuera un borrachín, no me importa, si es honrado, pero que me pegara eso ya no me hacía tanta gracia, ¿sabe usted?, pero como no hay mal que por bien no venga, un día que me rompió los piños fui y me los puse nuevos, ¿sabe usted?, entonces le dije yo al dentista que me pusiera los dientes de Massiel, entonces como los tuvo que pagar mi Antonio, porque entonces yo fregaba escaleras, es que mi Antonio me pegaba, pero me pegaba lo normal, ¿sabe usted?, es que era muy honrado, entonces los piños los pagó a tocateja, nada de a plazos, lo dio del dinero que teníamos para comprarnos el federico no frost, pues ése, así que como lo pagó él y le costó un potosí, ¿sabe usted?, pues no me volvió a pegar en la cara, una vez que me rompió una pierna, total, le dije, Antonio, mira que no pasa nada, que la escayola la paga el médico del seguro, pues eso, lo que le he dicho antes, ¿sabe usted?, que el Antonio me pegaba día sí, día no, y cuando no me pegaba me violaba, venga de violarme, venga de violarme, así que un día que había venido así, ya sabe, con ganas de…, usted ya me entiende, señorita Gladys, empezó a violarme y le dije, mira, Antonio, eso tenemos que hablarlo, ¿sabes?, que tú no puedes venir aquí cuando te da la gana y violarme, eso se tiene que acabar, ¿sabes?, ¿y si yo estoy ahí con la tortilla de patatas en el fuego y me se quema?, otro día, que vino tardísimo y yo ya había acostado a mis niñas, íbamos a cenar porque echaban Hospital Central y yo le dije, mira, Antonio, tú si quieres violarme, vale, pero ven antes, que después me fastidias la novela, oye, y pues no, y yo venga a argumentarle las cosas, y venga a hablarle desde el corazón, de mí misma y mi persona hacia la suya y su persona, vocalizando, venga de fluir mis sentimientos pa fuera, y de pa fuera de dentro y venga de fluir, venga de fluir, un no, parar porque esto es cosa de dos, porque ¿sabe usted?, hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, me entiende o no, o no, no sé yo si será así, es que mi marido me pegaba malamente, ¿me lo merecía?, sí, no te digo yo que no, pero le dije, mira Antonio, he hablado con la Angustias, y me ha enseñado una cicatriz que le ha dejado, pero detrás de la oreja, yo es que soy muy sincera…
¿ANÓNIMAS? - Próximamente en su escenario más próximo.








4 comentarios