La culpa la tiene Google
A la vista de los últimos mensajes que algunos dejan por aquí, me veo obligado a resaltar que el hecho de que este blog, efectivamente, queda registrado en Google y, más importante, cómo queda registrado hace que ciertas entradas aparezcan más altas en la lista de resultados que otras. Como pocos autores de blogs o de weses se atreven a escribir sexo fecal como título de una entrada –con sus etiquetas h2 y h3 ahí, bien gordas–, si a mí se me ha pasado por la cabeza llamarlo así, como de hecho ocurrió, resulta que salgo el primero.
Haced la prueba y lo veréis. Con sexo fecal, el primero. Lo mismo ocurre si escribís puta cataluña (¡en primera!), con follador (en tercera) o con el más siniestro con Franco vivíamos mejor (en sexta). ¿Por qué? Misterios de Google. Dicen que depende del tráfico –que no es mucho– y de la cantidad de weses que también tienen estos títulos y estos contenidos. La cuestión es que como Google indexa este blog como le dio a entender su santísima madre, cada vez más aparecen mensajes llamándome homófobo o hijo de puta. Vamos, me da lo mismo, más cuando se ve que no han leído lo que he escrito sino que van al grano y sólo pueden articular, malamente, eso sí, un par de frases bobas en plan la ira de San Dios caerá sobre tu cabeza o tú eres un valenciano de mierda y similares. Otra cosa sería si este blog fuera para buscar trabajo –más abajo os contaré una chorrada sin importancia al respecto– o para ganar el Nadal. La ventaja es que algunos de los que entran buscando fotos de Rosita Amores en pelotas terminan volviendo porque algo les ha interesado. Oiga, pues si es así, bienvenidos sean el sexo fecal y las fotos de mujeres descuartizadas. No puedo evitar terminar con la lista de lo más granado de las últimas búsquedas:
- tengo
neurosis en el sexo
cómo hacer concepto arquitectónico
sexo ingerir heces fecales
el follador 2007
tragar fecal
gays and placer and caca
test para saber si eres masturbador
éxtasis oriental
cómo meter
ver las bragas
Lo último. Os decía antes que tenía que contaros una cosa a propósito de la búsqueda de trabajo. Recordaréis el test que me envió el departamento de recursos humanos de una empresa para hacerme la entrevista. Pues el otro día me llaman y me preguntan, extrañados, por qué no les había enviado el test y contesto, excusa, que la oferta era para inglés, que yo me había inscrito porque necesitaban a alguien con dominio del alemán y que, por tanto, no era lo que yo buscaba. Me contestan con bastante desespero: “hombre, si tú hablas inglés, ¿qué más da?”. Después de la carcajada le contesté que el test que me habían enviado me parecía excesivo, además de que no le encontraba el sentido, que ella misma me había dicho que no, que daba igual lo que pusiera y que las respuestas que faltaban ella las iba a rellenar en mi nombre y que, obviamente, no iba a trabajar en una empresa que se dedicara a ese tipo de cosas. Se despidieron y colgaron.








14 comentarios