El Kalevala en pleno masaje (28): Peritoni: Ains!, en las Maldivas, pero hace lo menos seis años. Fer: Pues yo soy medievalista y el Kalevala no me parece una modernez, pero sí algo friquillo.... La Petite en Belgique: Afortunadamente no pone la música muy alta, pero a veces silba y todo. la... La Petite en Belgique: Pues te conecta a unos electrodos que están unidos a una máquina que... Gaietita: Es que no puedo por menos de deciros lo cojonudos que sois todos, así en llano, que en... Nazhuret: pelos como escarpias… (perdón por la interrupción, el bicho este a veces hace... Nazhuret: A mi lo de los masajes, lo que me gusta es darlos… Aprendí hace años ya en un... Nika: Lo primero felicidades, dos añazos ya!! Sigo leyéndote (y muriéndome de la risa... lifestraveller: Pa mi cumple hace ya casi dos meses, me regalaron un bono para una sesión de... lifestraveller: Oye Óscar, yo quiero que me des clases de cómo escribir posts como tú lo...
Dos años ya, madre mía (14): sonia: Casi me lo pierdo, jooooooooo. Muchos besitos y que sigan contando los años.... Fer: ¡Muchas felicidades! Aunque, más que felicidades, te tendríamos que dar las gracias por... jazlima: Felicidades!!!!!!! bruqui: caramba, cómo pasa el tiempo y yo sin enterarme. bueno, espero disfrutar más tiempo de... C.Martín: Y dura, y dura, y dura…, muchas felicidades sihaya: Feliz, feliz en tu blog-díaaaaa! Sabes lo que molaría mogollón?? (me vas a matar, lo... La Petite en Belgique: Felicidades, y que vengan muchos más Carlos Rodriguez: Muchas felicidades, ciertamente he pasado buenos ratos en este blog y en... El patio de mi casa: ¡Felicidades! Y que sean muchos más…. Hmmmm… para magreos o...
Una de las historias más divertidas y originales de Alemania es la del Sandmann (literalmente, “Hombre de arena”), que es / era un personajillo de especie desconocida que visitaba a los niños a última hora de la tarde y les soplaba un poco de arena en los ojos para que se fueran a dormir. Contado así tenemos dos opciones: o pensar que es un enanito gracioso de gorro puntiagudo y aspecto juvenil que va de aquí para allá con un puñadito de arena en la mano que sopla suavemente para que el niño se duerma o bien podemos imaginarnos que es un ser repugnante y malvado que coge a los niños, los ata, les abre los ojos en plan naranja mecánica y les echa arena hasta que el pobre niño se desmaya de la impresión. Yo prefiero quedarme con la primera versión, definitivamente, aunque, para ser veraz, tengo que decir que en la versión de E. T. A. Hoffmann, el Sandmann disponía de una técnica bastante persuasiva que consistía en arrancar los ojos de los niños que no se durmieran, con lo que me imagino a todos los niños aterrorizados en sus camitas esperando a que este horrendo ser se deslizara bajo sus mantas y con alevosía les sacara de raíz sus tiernos órganos.
La televisión de la RDA, y con esto termino, emitía todas las noches una peliculita con el Sandmännchen (“Hombrecillo de arena”) como protagonista a la hora en la que los niños se tenían que ir a dormir, como la Familia Telerín o Casimiro, en versión socialista y bastante más graciosa. Los que hayáis visto Good-bye, Lenin lo recordaréis porque es un motivo importante en la película:
(El Sandmännchen es el conductor del tranvía, el de barba. ¿A que mola?)
Pero a ver, es que el Sandmann es un poco el hombre del saco o el coco… claro que puedes hacerlo tierno, pero lo suyo es que los niños “se duerman pronto porque si no vendrá X y hará Y”, cosa que me parece poco productiva para dormir a un niño, por cierto, que tú imagina, del acojono iba yo a estar toda la noche con los ojos como platos =?
sí, sí, coincido contigo en el punto sádico. Que sepa todo el mundo que los cuentos de los hermanos Grimm no tenían ni asomo de lo que conocemos ,que normalmente suele ser la versión de Perrault o, peor aún, de Disney, descafeinada, no la güena original.
La cálida imagen que tenía desde la niñez del personaje, transmitida por mi abuela que era alemana y reforzada por una pequeña figura de madera y tela del personaje, que habia en su casa; se me cayó abruptamente ayer cuando vi el stopmotion “sandman” de Paul Berry, que es realmente bueno pero con otra perspectiva. Gracias por el aporte, el video de Sandmännchen me devuelve algo de esa imagen de antaño…
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