






EL PAIS llevará tilde: EL PAÍS (26):
marcos: miren esto es muy sencillo a mí en la escuela me dijeron que cuando las palabras fuesen...
anonimo: mi padre simpre dice el pais no es así es el país!!!!!!!!

:neutral:...
El Kalevala en pleno masaje (28):
Peritoni: Ains!, en las Maldivas, pero hace lo menos seis años.
Fer: Pues yo soy medievalista y el Kalevala no me parece una modernez, pero sí algo friquillo....
La Petite en Belgique: Afortunadamente no pone la música muy alta, pero a veces silba y todo. la...
La Petite en Belgique: Pues te conecta a unos electrodos que están unidos a una máquina que...
Gaietita: Es que no puedo por menos de deciros lo cojonudos que sois todos, así en llano, que en...
Nazhuret: pelos como escarpias… (perdón por la interrupción, el bicho este a veces hace...
Nazhuret: A mi lo de los masajes, lo que me gusta es darlos… Aprendí hace años ya en un...
Nika: Lo primero felicidades, dos añazos ya!!

Sigo leyéndote (y muriéndome de la risa...
lifestraveller: Pa mi cumple hace ya casi dos meses, me regalaron un bono para una sesión de...
lifestraveller: Oye Óscar, yo quiero que me des clases de cómo escribir posts como tú lo...
Los ovnis son cabros (28):
hahah: mepikaeloyo
Dos años ya, madre mía (14):
sonia: Casi me lo pierdo, jooooooooo. Muchos besitos y que sigan contando los años....
Fer: ¡Muchas felicidades! Aunque, más que felicidades, te tendríamos que dar las gracias por...
jazlima: Felicidades!!!!!!!
bruqui: caramba, cómo pasa el tiempo y yo sin enterarme. bueno, espero disfrutar más tiempo de...
C.Martín: Y dura, y dura, y dura…,

muchas felicidades
sihaya: Feliz, feliz en tu blog-díaaaaa! Sabes lo que molaría mogollón?? (me vas a matar, lo...
La Petite en Belgique: Felicidades, y que vengan muchos más
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Crítica literaria (II)
Uno de los problemas que le veo a los artículos de crítica literaria es que hablan como si el lector, que no tiene que ser un erudito y de hecho la mayoría de las veces no lo es, estuviera licenciado en filosofía de la deconstrucción o como si fuera un experto en análisis estructural jungiano, y esta disciplina me la acabo de inventar. La mayoría de los lectores de EL PAÍS no tiene por qué ser un especialista en nada, sin embargo se empeñan una y otra vez en publicar críticas que no entiende ni su padre:
Perteneciente al consejo de redacción de la revista Orígenes (1944-1956) y cercano en su juventud a José Lezama Lima (García Vega presume de haber sido el único otro lector de toda la biblioteca lezamiana), no hay que buscar en sus páginas influencias de aquél. Rarísimo dentro de la literatura cubana, Lorenzo García Vega podría pasar por autor argentino y quedar próximo a Macedonio Fernández, Witold Gombrowicz, Roberto Arlt, J. R. Wilcock y César Aira. No es fortuito entonces que sus últimos libros hayan aparecido en Buenos Aires y que, en el prólogo a Cuerdas para Aleister (Tsé-Tsé, 2005), Rafael Cippolini apunte: “Digo Lorenzo del mismo modo en que decimos Macedonio: ya está claro a quién me refiero -hace años que hicimos de él nuestro abracadabra-“.
Que levanten el ratón los que hayan leído las obras completas de Macedonio Fernández o de Witold Gombrowicz. Igual soy un ignorante y ahora vais a poneros a agitar vuestros ratones –los del ordenador– como posesos, pero me expliquen a mí la fortitud de que haya publicado en Buenos Aires y no en Sabadell, entre otras muchas cosas.
Otro comienzo de párrafo memorable:
Tiago da Silva glosa algunos fragmentos del poema y declara su significación en una época que necesita despojarse de la “resaca del romanticismo”. Exhibe agudas apreciaciones críticas y una elevada sensibilidad y discernimiento de la poesía de Cesário Verde, a quien compara con Beckford, que visitó Portugal en 1793.
Ni jota, oiga, porque si habitualmente no leo poesía, y menos la de este portugués a quien en España no se le conoce en absoluto. Más:
Reflexiona sobre la desdicha humana, el desamor y las razones intransferibles de algunos amores absolutos. Es verdad que a veces se roza el actualismo (versión rupestre de la auténtica reflexión sobre la contemporaneidad).
… que es lo mismo que no decir nada.
He sacado los ejemplos de la última edición de BABELIA, aleatoriamente.
Si estuviéramos hablando de una revista especializada, no digo yo que no tuvieran enjundia estos comentarios, pero si se trata de un diario nacional de información general, se corre el riesgo de que la gente piense lo que se ha dicho por aquí en los comentarios a The Art of Fiction: que la crítica está sobrevalorada. Porque más parece un pedorreo de sabelotodo con nombres escogidos para hacer sentir al consumidor de novelas que es un zopenco que a la divulgación del significado de una obra y su valoración para el populacho que, como yo, no tiene ni idea de los motivos temáticos más habituales en Gombrowicz o de esa vanguardia tan modernísima que se llama “actualismo”, tú, que muerto me he quedado.
:)) :)) :)) Pues niño resucita que nos tienes que traducir todo lo que has puesto, que yo solo me he quedado con que algunos van de “mira que listo soy y todo lo que me he leido”
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Me quedo con este pedazo: “pedorreo de sabelotodo”.
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Creo que era Wilde el que decía que la crítica revelaba al crítico y no al artista. Es decir, que los críticos de ese periódico son unos pedantes.
Para poder fiarte de una crítica literaria (como de una cinematográfica) es imprescindible que conozcas algo del crítico y su “fiabilidad” (entendida esta como la conformidad o acuerdo con tus propios criterios). Y aún así, cógela con cuidado. Eso , si quieres utilizar una crítica para aventurarte a leer o no una obra.
Para que te ayude a entender la obra, o percibir determinados aspectos de la misma, o a profundizar en ella, de nuevo hay que ser críticos con los críticos. Porque en la crítica literaria hay aberraciones, análisis lúcidos y alucinaciones, y a veces es difícil distinguirlas.
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Satamente, coincido contigo en todo excepto en lo de conectar con el crítico. Entiendo que lo ideal es que la crítica sea objetiva, de hecho pienso que los mejores son aquellos que te explican muchas cosas sin entrar en valoraciones del tipo es aburrida o es interesantísima de la muerte y fundamental: un clásico moderno, que mola mucho decirlo de las obras más coñazo de todas.
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¿Es BABELIA o BOBALIA?
Es un problema de la crítica en general, no sólo de la literaria; en el terreno musical/clásico/operístico pasa lo mismo.
Y no sé que hago yo aquí escribiendo bobadas, cuando podría estar leyendo a Macedonio, Tiago o Witold (¿estás seguro de que son escritores y no raperos o algo peor?)
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No tiene nada que ver, pero he visto un vídeo con muchos tipos de letra y me he acordado de ti, espero que te guste.
http://www.viddler.com/explore/brianshaler/videos/2/
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:))
Me quedo con Bobalia, definitivamente.
Tengo que decir que alguna vez he leído algún artículo que se podía entender y que incluso me ha parecido interesante. Y lo de la crítica musical, es que yo esas páginas ni las abro, tú, que acabo recordando la frase en Amadeus de que las óperas italianas eran una mierda porque salían eunucos poniendo los ojos en blanco, jatetú la asociación rara que tengo yo.
¡A leer a Macedonio se ha dicho!, hombreyá.
PD: He visto el vídeo, está muy bien, lo que se puede hacer con unas letritas de na. ¡Gracias por acordarte!
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Pero una crítica, por definición, jamás puede ser objetiva. Habrá más subjetividad o menos, más o menos evidente, pero la hay siempre. Hasta para el supuesto análisis aséptico, especialidazado y filológico.
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Kamala, quizá el problema sea el nombre que se le da: crítica. Para mí, la crítica de verdad es la que tiende a ser objetiva en la exposición y no valora, sino que explica. Por supuesto, en todo acto humano siempre hay un residuo de subjetividad, de eso no tengo dudas, pero creo que sí hay críticas más objetivas que otras. La crítica, entendida como “eso no me gusta por esto, eso y aquello”, sí es subjetiva y siempre lo será porque no es más que la explicación de un gusto.
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Me está gustando este hilo, oiga…
A Babelia últimamente se le está “criticando” mucho el haberse alejado de los lectores, el haberse convertido en un medio tan elitista.
Te recomiendo el especial de “El Cultural” que puedes leer aquí.
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Gracias por el enlace. La verdad es que “El cultural” tampoco lo estoy siguiendo –y eso que estoy suscrito, pero entre tanto maremájjjnum de suscripciones se me pierden muchas cosas interesantes. Desde luego que el artículo es un ejercicio de autocrítica muy bueno, no directo, pero aceptable.
Babelia es que no hay por dónde fumárselo últimamente, hay veces en que me salto párrafos enteros de críticas a novelas de autores que me gustan simplemente porque no entiendo ni jota.
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tal vez, si supieran hacer críticas de verdad, sabrían aislar el motivo por el cual el libro resulta interesante y novedoso en el contexto literario al que pertenece, o si, por el contrario, es pura bazofia. osea, deberían destacar si es bueno por qué lo es y qué es lo que aporta a la historia de la literatura universal. claro que esto a veces es harto complicado por el mercantiamiguismo establecido en el universo prisa entre autores y críticos. muñoces molinas y almudenas grandes, en novela, y los garcías monteros en poesía con los versos más estúpidos que jamás haya escrito alguien (”tú me llamas amor, yo cojo un taxi”). con estos versos, ¿no resultará más provechoso comentar si su autor publicó en argentina o en paraguay?
muchos en babelia escriben estupideces porque simplemente no saben qué decir.
aparte de posibles fobias y filias con respecto a la línea editorial, el mejor suplemento literario siempre ha sido el de abc.
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Yo no me atrevo a ser tan tajante con eso de que el ABC sea el mejor, primero porque me resulta a veces igual de excesivo que Babelia y porque Vocento es Vocento, igual que Prisa es Prisa y la cabra siempre tira pal monte.
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