Respuesta de Alexandre Xavier a Óscar.
Saludos, Óscar.
Se ve que no eres un esperantófono fluido ni estás metido en el esperantismo. Muy distinto es el caso de Toño del Barrio, que sí es un conocido esperantista español. A fin de cuentas, los que en España hablamos esperanto somos pocos, y a poco ruido que hagamos llegamos a tener noticia recíproca unos de otros. También de mí saben los esperantistas españoles, y mis ideas sobre su movimiento suelen olerles a cuerno quemado.
El caso, eso sí, es que los dos somos técnicamente colegas, o sea lingüistas, por lo cual ciertas cosas las entenderás rápidamente.
Hay una rama de la lingüística que trata de las lenguas planificadas auxiliares, llamada interlingüística o mejor auxilingüística. Es una actividad científica, de ciencia teórica y aplicada. Esta rama de la lingüística aparece en el siglo XIX.
Cuando se publica a finales del siglo XIX la primera versión del esperanto (muy parecida a la oficial hoy en día) surgen, claro está, muchas reacciones extracientíficas o anticientíficas, como suele pasar en asuntos de importancia social. Pero también, y desde el principio, aparece hasta hoy un interés propiamente científico entre los lingüistas. Aunque la auxilingüística está un poco mal vista en las facultades de filología o lingüística, especialmente por los delirios más o menos místicos de los esperantistas y otros entusiastas de las lenguas planificadas auxiliares, su objeto de estudio está bien definido y su método es el método científico experimental de hipótesis, teoría y comprobación (o refutación) según los hechos controladamente observados.
El objetivo básico de la auxilingüística es construir lenguas planificadas auxiliares. La razón de hacer esto es que el aprendizaje a fondo de una lengua territorial para la comunicación internacional es muy gravoso en dinero y tiempo, chocando así con la ley fundamental de la lingüística: la ley del mínimo esfuerzo. La conducta espontánea de los hombres crea continuamente formas lingüísticas fáciles y simplificadas, sea en los barcos pesqueros de larga singladura (lenguas de puerto) o en las modernas empresas y universidades con empleados, estudiantes o funcionarios de muy diversa procedencia lingüística. La auxilingüística analiza, critica, evalúa y aplica estos procedimientos espontáneos de los hablantes para formar lenguas planificadas auxiliares eficaces. Estas lenguas permiten una comunicación muy eficaz tras un corto período de tiempo (normalmente, inferior a un año de estudio). Así, el ido, el ulango o mondlango, el icuso o ikuso, el esperanto, la interlingua, etcétera, en lo que tienen de ciencia y no de misticismo de matute, son sencillamente versiones mejoradas y sistematizadas de fenómenos lingüísticos tan viejos y eficaces como los píchines, los sabires, los criollos y las lenguas de puerto.
El problema con el esperantismo (que no con el esperanto en sí) y otros movimientos auxilingüísticos se da cuando hacen pasar indebidamente por ciencia lingüística lo que es propuesta política o religiosa, que puede valer, sí, pero que no es ciencia experimental.
Lo mejor va a ser un ejemplo comparativo entre química y lingüística. El químico ruso Mendeléiev fue contemporáneo y compatriota de Zamenhof (en aquella época Polonia pertenecía al imperio ruso). En el mismo momento en que aparece el esperanto, Mendeléiev saca a la luz y desarrolla su más conocido invento científico: la tabla periódica de los elementos. De inmediato obtiene la general aceptación de los químicos de todo el mundo, por su racionalidad y su sólida base experimental.
Pero hay dos diferencias fundamentales con los primeros libros de Zamenhof sobre el esperanto, que luego constituyeron el canon seudocientífico y seudorreligioso llamado “Fundamento de Esperanto”. La primera es que Mendeléiev nunca mezcló o confundió su teoría de la tabla periódica de los elementos químicos con sus ideas religiosas o de reforma sociopolítica. La segunda es que, desde el principio, su propuesta fue criticada y reformada de acuerdo con el método científico experimental.
Lo mejor va a ser comparar el caso de la masa atómica (o peso atómico) en la tabla de Mendeléiev con los signos diacríticos (supersignoj) y el sufijo de acusativo en el esperanto.
La ordenación hecha por Mendeléiev con los elementos simples se basaba en su masa atómica o peso atómico, o sea en el número de protones más el de neutrones en el isótopo (variedad) más abundante del elemento simple considerado. Pronto se descubrió que, si bien el esquema funcionaba bien en general, había ciertas extrañas discordancias… y que esas discordancias no parecían azarosas o enigmáticas, sino directamente relacionadas con el número atómico, que es solamente el número de protones (sin considerar el número de neutrones) del elemento químico simple que se considera. Entonces, los trabajos del químico alemán Julius Lothar Meyer y de otros colegas permitieron reformular la tabla de Mendeléiev, pero ahora ordenando los elementos por su número atómico. Como un elemento puede tener más peso atómico que otro pero menor número atómico, la clasificación varió ligeramente… y ahora encajaban muy bien las sucesivas propiedades químicas de los elementos según su número atómico creciente. Mendeléiev no se encolerizó ni reclamó la perennidad del errado principio inicial basado en la masa atómica o peso atómico, sino que acató los hechos experimentales que aconsejaban la reformulación de su teoría. Y, hasta hoy, el sistema periódico de los elementos se sigue perfeccionando y detallando. La tabla de Mendeléiev es química, no seudociencia con una jerga oscura que encubra ritos simbólicos, propuestas nacionalistas, teorías éticas y religiosas, negocios económicos y actividades de identificación tribal. O sea: no se trata de nada parecido a la seudociencia llamada alquimia. No es esa superchería: es ciencia experimental de las propiedades de la materia, o sea química.
Cuando surge el esperanto, en la misma época, los lingüistas (o sea, los científicos experimentales que estudian el habla humana) examinaron la propuesta y pronto se vio experimentalmente que había dos fallos serios en el sistema: gráficamente, los signos diacríticos, y morfosintácticamente el sufijo nasal obligatorio de acusativo. La solución, propugnada y practicada después en otras lenguas planificadas auxiliares, es doble. En cuanto a los signos diacríticos, la solución es utilizar una ortografía fonética (fonológica) sólo con las 26 letras latinas básicas “a b c d e f g h i j k l m n o p q r s t u v w x y z” sin letras adicionales o signos diacríticos pegados a las letras básicas. En cuanto al acusativo, la solución es utilizar una partícula de acusativo separable y más audible (una preposición, típicamente) y limitar el uso de la marca de acusativo a los pocos casos en que su ausencia daría lugar a ambigüedad en la frase. En el icuso, que es la lengua planificada auxiliar que más utilizo, así se hace, sin problemas de hacer representar signos especiales y sin necesidad de preocuparse porque el hablante o escribiente “se ha comido el acusativo” (es decir, porque lo ha omitido basándose en el recurso inconsciente a la ley del mínimo esfuerzo, ya que la frase no necesitaba marca explícita de acusativo).
Pero, ¿cuál fue la reacción de Zamenhof y de sus creyentes cuando se señalaron estos dos defectos científicos del esperanto? Como básicamente no se trataba de ciencia lingüística, sino de seudorreligión, la reacción fue declarar la intangibilidad e irreformabilidad del “Fundamento de Esperanto”, rompiendo así con la más elemental seriedad científica. Y así, hasta hoy, los esperantistas siguen pechando con sus “supersignoj” y con el obligatorio sufijo nasal inseparable de acusativo, como ciertas sectas pechan con el cilicio mortificante bajo la sotana.
No eres ningún botarate, Óscar, así que por hoy ya puedo ir terminando. Solamente un par de precisiones más.
La primera es que mi motivación para aprender y usar el esperanto (y las demás lenguas planificadas auxiliares) es precisamente la que a ti más te choca: herramienta para comunicarme internacionalmente con más facilidad. Por ejemplo, uso el correo electrónico para comunicarme en esperanto sobre temas filosóficos (temas filosóficos no lingüísticos) con suecos, holandeses o italianos. Si intentásemos usar un inglés macarrónico nos iría peor, así que el esperanto nos sirve para el caso. Las otras motivaciones para aprender y usar el esperanto… me resbalan. Por tanto, hablar esperanto no implica cierta ideología que compartan todos los hablantes de esta lengua. Un ejemplo muy claro está en los programas gratuitos de ordenador que, con interfaz en esperanto, se hallan disponibles para quien los quiera descargar. Hay flexibles editores de texto en esperanto que permiten escribir en esperanto, claro, pero también en muchas otras lenguas; el que intente escribir en checo, en vietnamita, en navajo o en yoruba con un caro procesador de textos para lenguas de Europa Occidental sabe de qué hablo. Estos editores de texto son obviamente innecesarios para quien se limita a escribir en francés, alemán, inglés, portugués, italiano o castellano, pero hay muchas más lenguas en el mundo. Y los esperantistas han creado métodos para escribirlas fácilmente. Con frecuencia ocurre que estos editores de texto especiales no han sido creados en inglés, sino en esperanto, y difícilmente accederá a ellos quien no sepa algo de esperanto. A ver, dime, ¿qué ideología han de compartir los que descarguen y usen estos editores de texto?
La segunda es que mi rechazo al esperantismo no es ni mucho menos un rechazo al esperanto. El esperanto, como mero medio científico y técnico de comunicación internacional (sin esperantismo) sí que me parece algo bastante interesante. Precisamente por ello algunos esperantófonos que no queremos ser esperantistas hemos creado la lista “Esperanto por enhavoj”, o sea “Esperanto para contenidos”, cuya dirección internética y cuya descripción (en esperanto, claro) os pongo a todos abajo. En esa lista uso el esperanto para temas intrínsecamente interesantes, no para temas que sólo interesan por estar expresados en esperanto. La descripción de la lista va primero con el conocido sucedáneo gráfico de la “x” y a continuación con los verdaderos signos diacríticos (en el dudoso caso de que aparezcan finalmente en vuestras pantallas u hojas de papel).
Cordialmente, de Alexandre Xavier Casanova Domingo, correo electrónico trigrupo@yahoo.es (trigrupo arroba yahoo punto es).
Esperanto por enhavoj.
Jen listo por enhavistoj, malrauxmistoj, ateistoj aux laikistoj de la helpoplanlingvoj kaj tiel plu. Kurte dirite, cxi tiu listo aperas por homoj kiuj estas esperantoparolantoj sed ne esperantistoj, cxefe se ili rifuzas esti esperantistoj krom esperantoparolantoj.
Lingve, la listo estas komplete neuxtra kaj neuxtrala pri la formoj de Esperanto uzataj de la listanoj. Ni nur estus iel “reformistaj” aux “idistaj” pri kelkaj gravaj semantikopolitikaj vortoj. Ekzemple, se du homoj parolas Esperanton, sed la unua estas monarkisto kaj la dua republikisto, ili estas samlingvanoj… tamen ne samideanoj. Kaj se iu ulangisto parolas mezbone kaj malofte Esperanton sed preferas kaj parolas ofte Ulangon, tiu estas esperantoparolanto… tamen ne esperantisto. Homo kiu esperas prefere ne estu nomata “esperanto” sed “hopanto” aux “agardanto”; cxio por ne miksi konfuze la lingvon kun la movado aux kun la idealo. Ni ja estas esperantoparolantoj, sed ni ne volas esti konfuzitaj kun la esperantistoj.
Cxe la negativa flanko, la membroj de cxi tiu listo rifuzas la mesagxojn kaj materialojn pri la esperantismo aux rekte prilingvaj. Ne al noticoj pri kursoj por lerni Esperanton, ne al noticoj pri esperantaj renkontigxoj aux kongresoj, ne al la diskutoj pri la gxusta uzo de la akuzativo de movo, ne al la noticoj de forpasoj, ne al la pilgrimado al la Zamenhofaj Esperantaj Objektoj (ZEO), ne al la biografioj pri Zamenhofo aux Lanti, ne al la debatoj pri la Ido-krizo, ne al la himno La Espero, ne al la homaranismo, ne al la interna ideo, ne al la rauxmismo, ne al la bildoj aux portretoj el Zamenhofo, ne al la noticoj pri la inauxgurado de nova loka Esperanto-klubo (aux Esperanto-asocio), ne al la proponoj pro konservi la akuzativan finajxon, ne al la proponoj pro elimini la akuzativan finajxon…
Cxe la pozitiva flanko, la listo celas precipe krei per Esperanto materialojn indaj por traduki al alilingvaj konsultantoj ecx neniel interesitaj pro Esperanto, kaj kopii similajn materialojn jam produktitaj el aliaj fontoj por ilin arhxivi. Aldone, la listo klopodas ke cxiuj valoraj verkoj produktitaj en aliaj lingvoj (ne nur literaturajxoj) ankaux havu sian tradukon al Esperanto. La listanoj ne deziras adori Esperanton aux iun alian helpoplanlingvon, sed la helpoplanlingvojn profiti, same kiel oni profitas skribmasxinon aux komputilon sed ne adorante tiujn masxinojn.
Esperanto por enhavoj, por intrinseke (ne prilingvaj aux movadaj) valoraj enhavoj estas nia celo. Tipaj ekzemploj de tiaj enhavoj estas la verkoj “Al la tero returne” de Gilbert Ledon aux “Poemo de Utnoa” de Abel Montagut, ambaux originale verkitaj per Esperanto
Bonvenon al la listo.
Retadreso: http://es.groups.yahoo.com/group/esperantoporenhavoj/.
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